viernes, 1 de agosto de 2008

Buscando la luz que ilumina


Suelo ser de las personas que escriben esporádicamente, pero me gusta hacerlo solamente cuando creo que es el momento correcto.


Los últimos días han estado llenos de diversas emociones, la clásica montaña rusa, que nos lleva por lo alto y luego nos deja caer repentinamente, la vida es así y tenemos que hacerle frente. A veces vivimos cegados por planes que nunca se concretarán, creemos fielmente en esa arribo que nunca llegará.
Ayer, la historia de un pareja me hizo pensar en qué puede derrumbarnos y en qué será lo que nos fortalezca, para ellos, los planes era miles, cientos de risas y llantos de felicidad formaban ya parte de lo que pensaban sería su mejor momento en su vida: Ser padres.


Pero Dios cambió los planes, esta mañana ellos despertaron con un mundo distinto, y les será una pesadilla por un largo tiempo, pero como he dicho antes, Dios no te da lo que no puedes soportar, y la fortaleza y el amor divino, serán esa esperanza que los siga guiando hacia un camino lleno de paciencia, de confianza y amor. ..


En ocasiones queremos que el mundo nos lo de todo, nos llene de felicidad las 24 horas del día, pero, si así fuera....cuales serían esas pruebas que nos harían más fuertes? Que nos invitarían a luchar por aquello que queremos, a ser pacientes, a tolerar lo que otros hacen y sobretodo a comprender lo que los otros son y quieren?


Este año me ha marcado y promete seguir haciendolo, Dios me sigue dando oportunidades para seguir, para buscar eso que quiero realmente y para motivar a otros, para que sepan que con la fortaleza de Dios y con la ayuda de la gente que nos rodea, todo es posible...TODO.


2 comentarios:

Michel... dijo...

Dios cambia nuestros planes todo el tiempo, quizá porque quiere que entendamos que Sus planes deben ser nuestro planes, así tendríamos menos de que arrepentirnos :D un abrazo Fanny!

Unknown dijo...

Que bueno que tenemos un DIOS que sigue dando oportunidades y que insista con hacer algo bueno de nosotos y no hacernos buenos solamente. Shalom