
Durante el fin de semana pasado, comencé a notar que mi bandeja de correo, se llenaba de mails, con el mismo asunto: Ibero. Después de recibir poco mas de 4 o 5 mails iguales, decidí abrir uno. En este se podían leer diversas incoformidades sobre la universidad, sobretodo inseguridad, altos costos y mal servicio.
Para el lunes, la situación no era otra, los que recibieron el mail, lo reenviaron o simplemente lo borraron, otros, ni siquera lo leyeron, para el martes nada había cambiado, algunos comentaban sobre el correo, pero nadie daba sugerencias. Pero llego el glorioso miércoles, conforme fue transcurriendo el día, se hablaba sobre una posible reunión estudiantil.
Y así fué, poco a poco fuimos llegando al Agora, el espacio en el que saldrían a flote diversas incoformidades, quejas y sugerencias por parte de poco más de 100 alumnos, mientras más se avanzaba en el diálogo más estudiantes acudían a la invitación de compartir sus preocupaciones sobre los últimos acontencimientos en la Universidad.
La única reportera, tuvo más tarde compañia de otros medios de información escrita, por la tarde, la noticia ya circulaba por algunos medios electrónicos, para el jueves, titulares como inseguridad, manifestación de estudiantes y aumentos excesivos, ya circulaban por divesos periódicos. Aún falta esperar, no sabemos qué surgirá de éste pequeño diálogo, lo cierto es que, los pequeñas acciones hacen grandes transformaciones. Yo aprendí una lección, no importa què tan lejano sea el objetivo, ni tampoco lo complejo que resulte el problema, lo importante readica en que no seamos pasivos sino siempre activos.
